Tramas del pasado

Tramas del pasado
Lorena Olmedo



Lorena Olmedo (Buenos Aires, 1979) es una artista textil argentina, especializada en el bordado sobre imágenes fotográficas. Reside en Madrid desde 2005. Su formación en artes plásticas la llevó a explorar el bordado como una forma de dar vida a sus fantasías, utilizando la fotografía como lienzo y añadiendo tridimensionalidad con hilos de diferentes colores, materiales y técnicas.
Su obra se centra en la reinterpretación de imágenes en blanco y negro del pasado, incluyendo fotografías del siglo XIX, a las que da una nueva narrativa visual mediante el bordado. Este proceso le permite inventar historias, crear personajes y transformar paisajes, fusionando lo real con lo imaginado.

Olmedo ha expuesto en numerosas exhibiciones y ha colaborado en proyectos destacados como monográficos para el Museo del Prado y talleres en el Museo ABC. En 2022, fue seleccionada como la artista de la temporada en Espacio Abierto de Madrid. También ha publicado su trabajo en la revista japonesa Lula Japón y la revista de Nueva York Photo Trouvée Magazine. Su práctica artística expande los límites del bordado tradicional, innovando en técnicas y materiales.

Buscando calma y refugio
en un pasado que se recuerda feliz

‘Tramas del pasado’ es la propuesta de la artista visual Lorena Olmedo para la exploración de la necesidad de huir del presente y encontrar calma y refugio en un pasado que se recuerda feliz, articulado a través del gesto íntimo y reparador del bordado sobre fotografía.

Junto a una muestra de algunos de sus trabajos anteriores, Lorena presenta en primicia sus obras más recientes, que dan título a la exposición.

A través de ellas, la artista nos invita a descubrir una original forma de fusionar imágenes no por continuidad o similitud, sino por resonancia.

Cada obra presenta un par de fotografías unidas por puntadas de hilo, que no bordan, sino que activan un viaje emocional capaz de salvar la distancia entre ellas. El bordado sobre las imágenes actúa como la memoria que atraviesa el plano fotográfico para conectar tiempos, espacios y emociones.

Las puntadas de Lorena aparecen ante el espectador como pinceladas emocionales que trazan vínculos invisibles entre imágenes que, al encontrarse, se reconocen mutuamente.

En este encuentro visual y táctil, la memoria no alimenta el recuerdo, sino que construye, puntada a puntada, un refugio en el pasado añorado.

Ana de la Morena