Carmen Rivero pinta aquí obsesivamente objetos sacados de la vida cotidiana de su familia, su pareja, su hijo, su gato y sus padres (es hija única, algo que le gusta destacar, por lo que conlleva de responsabilidad respecto a sus progenitores).
Es así como nace ‘SERIES’, un trabajo que incluye perfumes, gafas de sol, botes de condimentos, de salsas, de productos de limpieza, de cosmética, de medicinas, latas de comida de gato, botes de pintura caducados, botes de limpieza descatalogados y adornos de su infancia, entre otros objetos de la vida doméstica.
Son elementos con los que cualquier persona convive a diario y cuya familiaridad le resulta visualmente muy atractiva. “Al igual que tienes un cristal bonito de los años cincuenta para decorar, estos objetos se esconden en los interiores de nuestros armarios y los vemos constantemente”, dice Carmen Rivero. “Me fascinan los envases: sus formas, los colores, su gráfica, los plásticos, elementos diseñados para llamar nuestra atención y ser comprados”.
Del campo de la moda le viene a Carmen Rivero su pulsión por el color y sus combinaciones, pues antes de instalarse en Londres estudió moda en Madrid y abrió una tienda para vender sus diseños, Sanscriont, que fue un referente entre los modernos de la ciudad.