

CON Ángel Pantoja, Didier Maes, Carmen Rivero, Zoto y Miguel Sansón.
+ Ganadores de la convocatoria ‘Una Segunda Vida’, de Traductores del Viento y Signus Ecovalor:
Aníbal Sánchez y Eduardo de Elio.
Llega a Mad is Mad una selección de tres impactantes obras que representan los trabajos de este artista sevillano: enormes montajes fotográficos con basura. ¿Qué nos quiere transmitir con ellos? ¿Por qué esta opción artística?
“Son ensoñaciones, pesadillas posibles del gran vertedero en que podemos convertir el planeta como consecuencia de este consumismo voraz en el que estamos inmersos y que genera millones de toneladas de desechos. Se ha demostrado que en los países desarrollados cada uno de nosotros producimos un kilo de basura al día. Es terrible. Así que estas obras son un canto a la torpeza humana y una hermosa visión de su desdicha, representadas, como siempre, con mi característico rasgo cinematográfico”.
Ángel inició las composiciones monumentales de basura que nos han llamado la atención en 2012, cuando realizó una Giralda de basura. “También hay una Gran Vía vertedero y una serie dentro de ésta llamada Arias para Tormentas de Bolsas de Plástico”.
El interés de Didier Maes por la recuperación le viene desde muy pequeño, cuando, acompañando a su padre a tirar cosas, volvían del vertedero con el coche lleno de tesoritos. Así transcurrió su infancia, entre televisores destripados, radios despiezadas y olor a estaño. En un microcosmos en él que cada diodo, cada transistor tenía vida propia, cada válvula electrónica condensaba un universo. ¿El corazón de su taller? Un chibalete… Uno de esos antiguos muebles de imprenta. Donde aguardan centenas, miles de piezas. Órganos obsoletos de artilugios en desuso a la espera de dar vida a nuevos cuerpos, de poblar nuevos universos.
Didier desarrolló su gusto por el upcycling a través del teatro. Con Aral, opera prima de su compañía, el Théâtre de l’Alambre, empezó a desarrollar su propio teatro, mezclando distintas disciplinas (títeres, clown, teatro de objetos) y creando a partir de desechos encontrados en las playas. El siguiente proyecto, unipersonal, culminó con la creación de un universo completo: los Domadores de Vientos. A partir de 2020, Didier se sumerge en un universo donde los desechos se vuelven materia prima para salvar el planeta, y las criaturas mutan para adaptarse al futuro. Este universo culmina con la creación de un bestiario imaginario y surrealista: El Arca de Neo.
¿Y si hubiera un futuro mejor que reinventar? El proyecto El Arca de Neo pretende ofrecer una narrativa –imaginaria y surrealista– que propone alternativas de futuros deseables. Es una instalación que se presenta como un estimulante viaje donde las palabras son generadoras de una colección de piezas esculturales que componen, entre todas, un bestiario poético. Una utopía compuesta de criaturas mutantes imaginarias, resultantes del encuentro inesperado, absurdo y divertido entre palabras y objetos deshechos. Una inmersión en un mar de palabras-maletas donde las serpientes (Hervíbora) se han hecho vegetarianas o los crustáceos (Brocavante) mecánicos, el Camaneón y la Luciérvaga han mutado para luchar contra la contaminación lumínica, y el Cierbosque y el Erízoma para reforestar el planeta.
Una selección de las criaturas de ese Arca de Neo es lo que podemos ver en esta exposición de Mad is Mad.
La artista Zoto, especialista en componer obras con fuerte carga crítica e irónica a partir de objetos encontrados, vuelve a visitar nuestra galería con su serie Kits de emergencia, creada específicamente para Mad is Mad a partir de aquella alerta primaveral que nos lanzó la Comisión Europea y que nos metió un poco de miedo, muchas dudas y algo de escepticismo en el cuerpo. Así lo explica ella:
“¿Qué fue primero, el miedo o la amenaza, la seguridad o la inseguridad, la precaución o la defensa? Vivimos en estado de alerta y la advertencia es clara, protege a los tuyos con un arsenal de resistencia para sobrevivir 72 horas sin ayuda externa contra conflictos bélicos, desastres naturales, apagones digitales, catástrofes climáticas, estrategias geopolíticas, ciberataques, pandemias… El kit de emergencia hará de tu casa un búnker y podrás dormir en paz…, aunque tal vez no despiertes más”.
Madrileña, hija única y formada en Londres, Carmen Rivero tiene una amplia trayectoria internacional como diseñadora y creativa plástica. La idea central alrededor de la que orbita su obra es rescatar y dar una segunda vida a objetos heredados de una labor de años de sus padres, la de localizar y rescatar esos objetos desechados o perdidos por otros para ese «por si acaso hace falta…» que ella considera TESOROS familiares: “Las últimas personas en tocar todo esto fueron ellos, y ahora yo toco sobre ellos y los siento y me transporta a un pasado que alimenta mi presente”.
Y es así como ha desarrollado una serie de piezas en barro llenas de color que agujerea e interviene con esos objetos encontrados en su garaje o en la calle para convertirlas en pequeños TROFEOS.
Ahora, la cerámica es reemplazada por contenedores de plástico arrancados a su vida doméstica. En un planeta abarrotado de “cosas y más cosas”, estas encuentran un sentido en el trabajo escultórico de Carmen. Aquí manipula estos objetos y es así como se reaniman y adquieren el valor que ella les atribuye, dotándose de una nueva identidad y un sentido estético diferente, nuevo, insospechado. Lo traslúcido del cuerpo con la contundencia de las extremidades los convierte en entes portentosos.
Miguel Sansón (Cáceres) es escultor y pintor. Su obra transita entre el arte, el objeto y la poesía visual, explorando la memoria de los materiales y la relación entre lo cotidiano y lo simbólico. Creador de la serie Sent-Art / Sentarte, Ángeles y Maestros o Mater Matris, entre otras, con las que ha expuesto internacionalmente, Sansón concibe cada silla en su serie Sent-Art como un espacio para pensar y sentir desde la materia transformada, un objeto funcional que deviene metáfora sobre memoria, consumo y segunda vida de los materiales
En Silla de la cafetera, la obra que nos trae a Mad is Mad, el artista reutiliza piezas industriales, engranajes, ruedas y utensilios domésticos –entre ellos, una cafetera amarilla–, ensamblados con humor y equilibrio escultórico. La obra encarna el principio de las 3R: Reducir, Reutilizar y Reciclar, convirtiendo el desecho en arte y el objeto funcional en metáfora. Una silla que no solo invita a sentarse, sino a reflexionar sobre nuestra capacidad de dar nueva vida a lo que parecía inservible.
El jurado –compuesto por los artistas y gestores Toña Gomez, Manolo Oyonarte, Juan Ramón Martín, Rafa Ruiz, Isabel Rivadulla y Miguel Ángel Invarato– decidió otorgar los premios 2025 a las siguiente obras, con las consiguientes valoraciones:
(Estampación, obra gráfica)
Nos encontramos ante un tríptico cargado de simbolismo humano, referenciándose tanto en la naturaleza como en el mensaje a favor de la sostenibilidad. El proceso de ejecución de la obra ha sido realizado a través de la experimentación mediante estampación sobre papeles de algodón. Destacamos como notable el proceso seguido desde la investigación conceptual hasta la propia elaboración mediante técnicas aditivas y serigráficas, en la ejecución de las matrices o planchas y en el proceso de entintado incorporando materiales experimentales (resultantes del reciclado de neumáticos; fragmentos y polvo de caucho), así como la posterior estampación definitiva sobre el papel.
Estas operaciones de investigación y ejecución por parte de Aníbal Sánchez, desde el concepto hasta la estampación de las obras, abren nuevos caminos de experimentación para el futuro. El resultado estético final es de fuerte carácter contemporáneo, y la composición en tríptico ha resultado brillante.
Materiales: matrices de diferentes tipos, tinta, papel, polvo y fragmentos de caucho. emergencia hará de tu casa un búnker y podrás dormir en paz…, aunque tal vez no despiertes más”.
(Escultura)
Se trata de una pieza escultórica y geométrica abierta, de gran belleza y de fuerte y moderno protagonismo simbólico. Su composición tiene como centro manifiesto una pieza ingrávida, de efecto estético, enmarcada y limitada entre los vértices y aristas de un hexaedro regular. La pieza ingrávida es un elemento incluido dentro de la composición geométrica y –simultáneamente– es referente tanto de la naturaleza como del simbolismo que representa al ser continente de suspensión de polvo de caucho.
La tensión interna de la escultura –suspendida en el espacio central– está conseguida y reforzada por la iluminación de las aristas del hexaedro, en comprometida composición armónica. El desarrollo espacial final es de resultados interesantes y bellos e invitan a la contemplación pausada con clara referencia a la fragilidad de la naturaleza.