La tentación vive en Mad

 


Un año más, Mad is Mad, galería que ya ha cumplido 20 años de estancia permanente en el barrio de Chueca, celebra el comienzo del Verano con los aires de libertad que trae la celebración y la reivindicación del Orgullo LGTBIQ+. En esta ocasión, con siete artistas que plasman –con ternura, morbo, delicadeza, descaro– la belleza y el deseo de los cuerpos masculinos; artistas que llegan de Ucrania, Nueva York, Lisboa, Cádiz, Vitoria y Madrid. Mad is Mad te invita a esta expresión de desinhibición, a dar rienda suelta al voyeur que todos llevamos dentro (o fuera, sin esconder). 

 

Cláudio Pinheiro


Desde Lisboa, llega a Mad is Mad Cláudio Pinheiro. Tras varios años en el campo del diseño de interiores, Cláudio Pinheiro decidió dedicarse a su pasión por las artes visuales. Su práctica artística oscila entre el dibujo y la pintura, siendo esta última el escenario donde plasma sus historias imaginadas.

Esencialmente un pintor figurativo, sus obras presentan narrativas sensuales, donde la carga erótica puede absorber la escena, o a veces los cuerpos masculinos fluyen en juegos casi infantiles e ingenuos. Son escenas que oscilan entre el romanticismo y el deseo carnal, salpicadas de humor y elementos que evocan un estímulo natural y espontáneo, donde el pilar central es el cuerpo masculino y la forma en que los cuerpos se relacionan entre sí, en una melodía libre.

Las obras que trae a ‘La tentación vive en Mad’ forman parte de una serie desarrollada a lo largo de este año. El cuerpo masculino como instrumento sexual, una libertad erótica y queer, una intimidad entre las figuras que componen la escena y la forma en que expresan su deseo, y una fuerte carga voyeurista que traslada a los visitantes de la galería.

La representación se realiza mediante pinturas al óleo rápidas sobre papel previamente preparado con una textura encerada. Las pinceladas son fruto de gestos rápidos, donde la atención a la anatomía pasa a un segundo plano, prevaleciendo el gesto y la expresión del acto de pintar.

 

 

 


Alberto Muñoz


Este artista nacido en Cádiz en 1993 y afincado en Madrid centra su práctica artística principalmente en la acuarela y en la creación de obras de gran formato que combinan paisaje, figura humana y elementos de la naturaleza. Aunque también ha trabajado con la cerámica, el vidrio y el grabado, su interés principal reside en la construcción de imágenes figurativas que parten de experiencias personales y exploran cuestiones como el deseo, la memoria y la belleza, dejando espacio para la interpretación de quien las observa.

‘Arcadia’, la obra que presenta en ‘La tentación vive en Mad’, es un políptico en acuarela de seis paneles, que parte de la playa y el verano para reflexionar sobre el deseo, la libertad y la belleza. A través de una combinación de cuerpos, naturaleza e imágenes cotidianas, la obra imagina la playa como una Arcadia contemporánea que, por un tiempo, se convierte en un lugar de encuentro, contemplación y expresión del deseo.


Ben Seaman


Este artista visual formado en la School of the Art Institute of Chicago antes de trasladarse a Nueva York, ha compaginado su carrera artística con su trabajo como psicoterapeuta queer. Ha expuesto ampliamente en Nueva York antes de instalarse en Madrid, donde ha colaborado con Studio RFG/Arriaza, Galería Recreo y La Bañera. En Mad is Mad es su segunda participación en una muestra colectiva.

Él mismo explica así su obra: “Mis cuadros representan a hombres gais en una variedad de ambientes y estilos. Siempre me hago las mismas preguntas:

¿Qué es lo que hace un cuadro? ¿Puedo dibujar a otro tío interesante? Mis fuentes son fotos vintage, fotos robadas, pornografía, Pinterest y mis propias sesiones fotográficas. Utilizo estas fuentes para explorar cómo funciona la pintura. ¿Debe ser espontánea y expresiva? ¿Trabajada hasta el detalle y aspiracional? ¿Debe seguir una escuela o filosofía concreta? ¿Tiene siquiera que ser pintura? Últimamente he empezado a explorar las cianotipias como nueva vía para investigar la composición y el contenido. Espero que estos cuadros animen a la gente a hacerse preguntas parecidas mientras experimentan la visibilidad queer”.

Rafa Latiegui


“Soy un artista eminentemente autodidacta, nacido en Madrid. Durante muchos años trabajé en la industria del videojuego, construyendo universos. Ahora pinto desde un lugar más íntimo, más físico y definitivamente más incierto. Mi trabajo nace del cuerpo, del deseo, del dolor y de aquello que no siempre encuentra una forma clara de decirse. Me interesan los hombres no solo como imagen, sino como territorio: cuerpos que se ofrecen, que se esconden, que recuerdan, que resisten. A veces aparecen con nitidez; otras, se disuelven hasta quedar convertidos en manchas, gestos o restos de una presencia”.

“Estas obras salen de mí. Y no siempre sé qué significan. Hay cuerpos y hay manchas. Muchos de esos gestos abstractos fueron antes hombres o historias entre hombres, historias de deseo, encuentro y pérdida. El tiempo y el propio proceso los han ido disolviendo hasta dejar solo un rastro: una mancha de tinta, un trazo que se escapa, la memoria de una forma.

La ternura atraviesa ambos territorios: una espalda expuesta, unos ojos cerrados, un cuerpo que se ofrece; pero también ese residuo que aparece como un fantasma construido con manchas de color.

Pinto desde la búsqueda, no desde la certeza. Y hay orgullo en eso: en no fingir que se ha llegado a algún sitio, en sostener la duda, en dejar que lo queer exista también como herida, como deseo y finalmente como resistencia”.


 

Koldo Logan


Koldo Logan lleva años construyendo un lenguaje propio alrededor del cuerpo masculino, explorando su belleza, su fuerza y también todo aquello que revela sobre la identidad, el esfuerzo y la superación. Su trabajo ha evolucionado hacia una mirada cada vez más personal y simbólica, en la que la anatomía se convierte en un vehículo para hablar de valores universales.
Mad is Mad acoge la presentación de una nueva edición de ‘ATHLETES’, una de las series más reconocibles del artista. A las siete piezas que conforman la colección se suma ahora una nueva figura:
Uriel, un ángel atlético que amplía el universo creativo de Logan.
Tradicionalmente asociado a la luz, la claridad y la capacidad de encontrar el camino, Uriel encarna una idea que atraviesa toda la obra de Koldo Logan: el cuerpo entendido no solo como materia, sino como expresión de voluntad, conocimiento, disciplina y transformación personal.

Enrique Toribio

Tras el éxito logrado el año pasado con su participación en la exposición del Orgullo LGTBIQ+ en Mad is Mad, Enrique Toribio vuelve con una impactante entrega.
La serie fotográfica ‘Desde la sombra’ que presenta este año explora la plasticidad y la elocuencia de la anatomía masculina. La muestra nace de la admiración del autor por el cuerpo humano como herramienta expresiva y de su constante investigación técnica en torno a las luces y las sombras.

A través de un cuidado juego de contrastes, Toribio utiliza el claroscuro para moldear los volúmenes de la piel, creando composiciones de un alto impacto visual y una sensibilidad íntima que dialoga de forma directa con los valores de identidad y libertad.
Más allá de estas reflexiones, Enrique Toribio nos tiene guardada toda una sorpresa, muy bien empaquetada, en nuestro cuarto oscuro del fondo.


Alexander Hzhinskiy


En su proyecto ‘La poesía del devenir’, el artista ucraniano Alexander Hzhinskiy explora la condición humana a través de la fotografía, la cual se presenta ante el espectador en dos dimensiones: la externa y la interna. El autor describe así su profunda e íntima interacción con el mundo.

La dimensión externa revela una vulnerabilidad y fragilidad poéticas, el choque del ser humano con los desafíos espirituales y la soledad existencial, así como el reconocimiento de su propia fuerza a través de la flexibilidad emocional.

El mundo interior se manifiesta calmado, seguro y esperando pacientemente su momento. Es consciente de su propia naturaleza y de la naturaleza del mundo. Este estado simboliza la fusión con el infinito y devuelve al ser humano su verdadera profundidad y aquella verdad que llevará consigo a través del tiempo.

El mensaje de la obra radica en la aceptación de las propias heridas, de las vulnerabilidades y de la esencia misma, donde nace el núcleo de la verdad y la fuerza atemporal del espíritu.
En su trabajo, el autor renuncia deliberadamente a la impresión fotográfica brillante y perfeccionista en favor de la transferencia manual de la imagen sobre un soporte de madera.

Esto refleja el vínculo profundo y primigenio del ser humano con la naturaleza, nuestro origen, nuestras raíces y un proceso de crecimiento gradual, impredeciblemente hermoso en sus ‘imperfecciones’.