La galería Mad is Mad y la organización FSC, dedicada a promover la gestión forestal responsable y sostenible, que celebra sus 25 años en España, se unen en la exposición Bosquejos para rendir homenaje a la energía vital que nos aportan los árboles y los bosques. Seis artistas nos acercan la emoción de sentirnos unidos a la naturaleza.
Un árbol dice: Mi fuerza es la confianza. No sé nada de mis padres, no sé nada de miles de retoños que todos los años provienen de mí. Vivo hasta el fin del secreto de mi semilla, no tengo otra preocupación. Los árboles tienen pensamientos dilatados, prolijos y serenos, así como una vida más larga que la nuestra. Son más sabios que nosotros, mientras no les escuchamos. Pero cuando aprendemos a escuchar a los árboles, la brevedad, rapidez y apresuramiento infantil de nuestros pensamientos adquieren una alegría sin precedentes. Quien ha aprendido a escuchar a los árboles ya no desea ser un árbol. No desea ser más que lo que es.
— Hermann Hesse, Árboles
Diego Lara
Diego Lara
Diego Lara desarrolla una práctica artística situada entre lo escultórico, lo procesual y lo natural. Su trabajo investiga los límites del dibujo expandido y la materia mediante procesos vinculados al territorio, la memoria y la ecología. A través de materiales orgánicos, la escultura, el textil y el trabajo de campo, explora formas de coexistencia entre lo humano y lo no humano. Actualmente cursa el Máster en Investigación en Arte y Creación (MIAC) en la Universidad Complutense de Madrid.
En Bosquejos presenta una primera aproximación formal a un proyecto en curso a través de una instalación textil en proceso. Los pliegues, las relaciones cromáticas y las distintas texturas construyen formas reducidas del bosque, entendidas como estratos que conservan la memoria de aquello que está a punto de desaparecer. La instalación evoca el bosque primario perdido y propone una reflexión sobre la ausencia, la permanencia y nuestra relación con los ecosistemas forestales. Una dimensión biológica y también espiritual que nos invita a mirar la naturaleza y, a través de ella, a mirarnos a nosotros mismos.
Diego Lara en el taller
Atauri / James Lambourne
Atauri / James Lambourne
El trabajo de James Lambourne, artista inglés afincado en Mallorca desde niño, ha estado siempre vinculado a la naturaleza, su cobijo en años en los que una cultura extraña para él y un paisaje exultante le movieron a crear un universo personal que le acompañara.
Atauri es de Madrid, pero su vida ha transcurrido entre esta ciudad y la isla de Mallorca, de donde procede su familia materna. También la naturaleza ha sido su refugio y fuente de inspiración desde la niñez; en los últimos años su práctica artística se centra en el retrato de árboles.
La idea de trabajar en un proyecto a cuatro manos surge a raíz de comenzar a recorrer juntos las rutas de la Sierra de la Tramuntana (Mallorca), lugar por el que ambos sienten fascinación. Inmersos en el paisaje, lo interpretan según su visión particular. Sus trayectorias artísticas se han consolidado en estilos concretos que les identifican; desarrollan dos mundos que se complementan porque beben de las mismas fuentes.
Este díptico que ahora presenta Mad is Mad marca el punto de arranque de un proyecto conjunto basado en recorridos por caminos trazados en el siglo XIX por el archiduque Luis Salvador, naturalista que reconoció el inmenso valor de una tierra que ya entonces intuyó que necesitaba ser protegida y respetada.
Atauri y James Lambourne recorriendo la Sierra de la Tramuntana
Pia Post
Pia Post
Pia Post es una artista visual alemana afincada en Madrid desde hace más de dos décadas. Su trabajo explora las formas, estructuras y saberes presentes en el mundo natural. En Bosquejos desarrolla un hipnótico despliegue de semillas de plantas silvestres y otros pequeños fragmentos que revelan arquitecturas sorprendentes y una inteligencia silenciosa de la naturaleza que a menudo nos pasan inadvertidas.
Su obra invita a detenerse, cambiar de escala y descubrir en lo diminuto una puerta hacia lo inmenso, recordándonos que formamos parte de una misma trama de vida.
Lo explica con sus propias palabras:
“Me atrae profundamente lo aparentemente insignificante. Lo común. Las flores espectaculares son admiradas por todos. Pero la planta silvestre al borde del camino contiene otra intensidad. En su geometría, en su capacidad de adaptación, hay una inteligencia silenciosa. Cuando observo una semilla, veo arquitectura. Repetición fractal. Proporción. Hacerse pequeño para ver mejor es un gesto de humildad. La atención se convierte en reconocimiento. Siento el impulso de compartir lo que veo. El amor que experimento en la contemplación. Mi trabajo no pretende enseñar. Pretende abrir. Ampliar límites de percepción. Sensibilizar. Invitar al asombro. Quizá sea una forma de arte perceptivo. Si alguien experimenta el tiempo de otra manera frente a una semilla, eso es suficiente”.
Pia Post
Maru
Maru
Maru es arquitecta técnica de profesión, pero su pasión siempre fue dibujar y pintar. “Así podía expresarme y sacar todo el mundo de magia y fantasía que llevaba dentro”. Su aproximación a los árboles conecta con lo más profundo de sus sentimientos. Le hablan, miran, le tocan el corazón. Es esa capacidad de compañía de los árboles lo que nos quiere transmitir con sus acuarelas. “Por mi profesión, tengo pocos ratos libres, pero los aprovecho todo lo que puedo para perderme por dentro y abstraerme entre pinceles y acuarelas. Gracias a Mad is Mad he podido dar a conocer un poquito de mi mundo y compartirlo con todos”.
“Mi amor hacia la naturaleza y todos los seres fantásticos y reales que la habitan es lo que me inspira en cada gota que pasa por mi pincel. Cada rama, cada hoja, cada flor que pinto me conecta con más fuerza a la Madre Tierra; a través de ella encuentro la paz y la calma que necesito, que espero contagiar y transmitir con mis acuarelas”.
“La pequeña colección que presento en Bosquejos recoge los árboles que me acompañan: el abedul en invierno del patio de mi antigua casa, el olivo del jardín del hospital donde está ingresada mi madre, los bosques que he descubierto en mis viajes. La fuerza que obtengo de ellos me renueva y ancla a la tierra cada vez que la vida me zarandea”.
Maru
José Manuel Ballester
Con la colaboración especial de
José Manuel Ballester
Premio Nacional de Fotografía 2010, José Manuel Ballester trae a Bosquejos una de sus espectaculares obras: Perdido en el Bosque de Friedrich, una personal interpretación fotográfica a partir de la pintura del paisajista Caspar David Friedrich (1774–1840), máximo representante del romanticismo alemán.
Además, Ballester presentará su libro Bosquejos (editorial MadLibro), con dibujos de árboles –por los que siente verdadera pasión– extraídos de sus numerosos cuadernos de campo.