Últimamente Colectivoa


Presentamos la primera exposición del colectivo ÚLTIMAMENTE COLECTIVOA: Grupo artístico hermafrodita, donde tanto los hombres como las mujeres están representados.
El colectivo nació en 2007 cuando en Madrid ‘Jovenes, Espíritus Inquietos’ se encontraron frente a las paredes grises de la gran ciudad. En ese mismo momento decidieron plasmar sus gritos de revuelta en colores y sabores.
Colores, la pintura de un spray chorreando una pared recién mojada por la lluvia mañanera, la tinta anclada bajo la piel por un ‘tattoo’ eterno, el diseño perfecto y robótico reflejado en una página web, el óleo expandiendo su olor hasta el último rincón del taller… Sabores, diferentes horizontes, Argentina, Francia, España, México, Ee UU, unidos bajo un mismo lema: Revindicar su derecho a la libertad de expresión, efímero y espontáneo.
Las fuentes de inspiración proceden desde las más naturales a también las más crudas, de las más complejas y las más simples. Sólo con abrir los ojos se encuentran con este mundo. Tan lindo como violento, tan dulce y tan ácido. Él les proporciona todo el material.
Nacieron en la calle y en ella perdurarán.

Los integrantes del colectivo son:
YATUSABES, MOG, NAMERO, ZERO ESTRELLA, SEANN BRACKIN, RALLITO X, DOURONE, SANTIAGO RODRIGUEZ DEL HOYO,
EDUARD BERTONE y SONRIE AKA A79

 


Loic Azaceta


Tras A79 encontramos a Loic Azaceta, un artista vasco-francés afincado ahora en Madrid pero que proclama a los cuatro vientos su paso por México. Sin duda es la fuerte iconografí­a de este país la que marca su obra de pintura acrílica, spray, tinta china y collage sobre materiales de reciclaje. Eso y su trayectoria como ‘street artista’; ya que junto a estas ‘obras de salón’, A79 sigue entregándose a su pasión por los murales en la calle. Tras exponer en distintos espacios de Madrid, como el Salón Apodaca, presenta algunos de sus últimos trabajos en la colectiva ‘Cualquier tiempo pasado’, de Mad is Mad.

Él se explica así: “Mis obras son el reflejo de la realidad violenta en que ya estamos acostumbrados a vivir. El mundo se podrí­a resumir en un concepto de dualidad infinita: la muerte se casa con el amor, la brutalidad con la sensibilidad, los sueños con las esperanzas. Otro mundo es posible. Rebeldí­a con Alegría”. Espíritu Mad is Mad.

Los tí­tulos de sus trabajos le definen: ‘Dualista’, ‘Las paredes hablan’, ‘Siempre fui Loco’. Amor, lucha, bajos instintos, sexo, monstruos, violencia, amigos y calaveras. Un universo caótico en el que hay que detenerse y entrar, lleno de detalles y mensajes. La resistencia del artista frente a un mundo globalizador, masificado, alienante; un artista de la calle que reivindica las señas de identidad de cada pueblo, cada barrio, cada individuo.


Jaro


Huelva, 1967. Jaro comienza a trabajar como diseñador gráfico con sólo 14 años, formándose directamente en talleres, imprentas y estudios de diseño en Málaga, ciudad donde vive su infancia y adolescencia. En paralelo a su trabajo como diseñador free-lance y también como joven ilustrador para diversas publicaciones culturales españolas, y de manera autodidacta, comienza a investigar nuevos formatos pictóricos, iniciando una carrera plástica que lo llevará por el óleo, el acrílico, la cera virgen y la mezcla de texturas, hasta llegar a la depuración actual del dibujo lineal bordado sobre lienzo.

En 1996 Jaro traslada su centro de operaciones a Madrid, instalándose como free-lance y volcándose en la pintura. Utilizando el medio gráfico como fuente de inspiración y también como base de su manutención, desarrolla un particular lenguaje muy vinculado a la gráfica que revierte en su obra pictórica. De hecho, Jaro es actualmente Director de Diseño gráfico e industrial de Agatha Ruiz de la Prada, ha realizado colaboraciones con Davidelfín o Laetitia´s y desde hace dos años saca al mercado su propia colección de camisetas, en sus manos un soporte más para desarrollar conceptos estéticos que le interesan particularmente: la línea de la figura masculina, los tatuajes, el graffitti y ciertos aspectos del erotismo canalla, proletario y marginal, en la línea de Jean Cocteau, André Gide o Jean Genet, de cuya máxima “Los más bellos florecen con insólitos males” es ferviente admirador.

Los modelos de Jaro son fotografíados por el mismo autor, o extraídos de la pornografía impresa o audiovisual, siendo manipulados y reconstruidos para configurar un canon de belleza muy determinado, extremo y ultraviril. El origen de esta serie de falsos graffittis y “chulos” bordados sobre lienzo en actitudes de una sexualidad descarnada y desafiante está decididamente vinculado a la representación pornográfica, utilizando el mismo código o lenguaje de “pose” y “exhibicionismo” descarado de los modelos, que se saben observados y admirados en su rotunda sensualidad, buscando precisamente la actitud corporal más llamativa, excitante o provocativa. Por contra, Jaro lima la forma de una forma tan precisa que apunta a un grado muy alto de sofisticación, elegancia e incluso ingenuidad.

Los hombres de Jaro son tan bellos como peligrosos. Conscientes de su poder fascinador, lo utilizan sin tapujos. Jaro los muestra así porque es asimismo consciente del poder revulsivo del desnudo masculino.

Si en sus lienzos bordados la forma y el tratamiento estético consigue restar carga simbólica y niveles de agresividad al conjunto, en los falsos graffittis ocurre justo lo contrario: la mera posibilidad de que esos cuerpos puedan encontrarse en la calle, representados de forma tan descarnada, subyuga a la vez que nos resulta embarazoso, comprometedor.